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miércoles, 28 de diciembre de 2011

El aumento de la acidez en las aguas provocó la extinción de los ammonites al final del Cretácico.

     Hoy en día está plenamente aceptado por la comunidad paleontológica que la extinción de los dinosaurios al final del Cretácico se debió al impacto de un meteorito en lo que actualmente es la península de Yucatán, en México. Pero aún así, siguen habiendo varias teorías que intentan responder algunas de las preguntas sobre dicha extinción.
     Parece más o menos claro cómo se pudo producir la extinción de multitud de especies terrestres, entre ellas los dinosaurios, de hecho este tema ha dado materia más que suficiente para atraer la atención del público en general, con la aparición de varios libros y guías sobre dinosaurios y su extinción, e incluso películas y documentales de éxito reconocido.
     Lo que no estaba tan claro hasta ahora era conocer el motivo por el cual los ammonites, animales tan distantes y distintos de los dinosaurios, sufrieron la extinción definitiva al mismo nivel cronológico.
    
     Laia Alegret, paleontóloga de la Universidad de Zaragoza, nos muestra una nueva teoría que podría aportar la respuesta definitiva: el aumento de la acidez de las aguas. 
     El trabajo llevado a cabo por dicha paleontóloga, junto con otros dos investigadores de las Universidades de Yale y de Michigan, ha sido publicado recientemente en la revista científica "Proceedings of the National Academy of Sciences USA". Este trabajo analiza con detalle las extinciones marinas y sus posibles causas. 
     Todo parece resaltar que, tras el impacto del meteorito, se expulsaron a la atmósfera una gran cantidad de polvo y gases tóxicos, lo que provocaría la oscuridad en el planeta al impedir el paso de los rayos del sol, y en consecuencia, rompería la cadena alimenticia, al no poder realizar la fotosíntesis las plantas terrestres y las algas marinas. Si ésto hubiera sucedido así, los animales de la superficie de los océanos, que se alimentan de estas algas, habrían fallecido rápidamente, y en consecuencia, los habitantes de los fondos marino lo habrían hecho más tarde. Sin embargo no fue así. Los ammonites que habitaban la parte media y superior de las aguas sucumbieron a la extinción, pero los nautilus (muy semejantes a los ammonites), que poblaban los fondos marinos,  han conseguido sobrevivir hasta nuestros días. ¿Por qué?
     Según Laia Alegret, la cantidad de polvo expulsado a la atmósfera no fue tanto como para provocar la oscuridad total, e incluso afirma que las plantas y las algas pudieron haber reanudado la fotosíntesis mucho antes de lo estimado. 
     Curiosamente, fueron solo los animales provistos de concha carbonatada y hábitat más próximo a la superficie los que se extinguieron. El motivo pudo ser el aumento rápido de la acidez de los océanos. El desccenso repentino del ph de las aguas se debió a la aportación de ácido nítrico y ácido sulfurico. Así pudieron perecer rápidamente los grandes peces, los mosasaurios, y los ammonites. Mientras tanto, los nautiloideos, habitantes de los fondos marinos donde no llegó la acidez, sobrevivieron a la extinción.

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