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domingo, 29 de septiembre de 2024

Ammonites del Turoniense de Goulmima


Goulmima es una localidad situada al sur de Marruecos, a 1018 metros de altitud y próxima a las montañas centrales del Alto Atlas. Está dentro de la ruta de las mil kasbas. Es una población fortificada de unos dieciocho mil habitantes, que forma un auténtico oasis agrícola a orillas del Wadi Gheris. La ciudad surge en torno a su Kasba (zona fortificada). El Ksar Igoulminen es una aldea amurallada que está dominada por dos altas torres, donde viven todavía unos cientos de personas. 


Localidad de Goulmima


El sureste de Marruecos, y poniendo como punto central a la localidad de Erfoud, a unos 80 kms. de Goulmima, es una zona muy rica en afloramientos paleontológicos. 

Su origen en un mar poco profundo desde el Pre-Cámbrico, han permitido que trilobites, crionoideos, ammonites, peces y muchos más, se hayan ido depositando lentamente en su lecho. Los posteriores movimientos orogénicos han levantado sus estratos, dejando en la actualidad al descubierto multitud de yacimientos de fósiles, que la población aprovecha para su búsqueda, extracción, limpieza y venta, con el fin de aliviar su maltrecha economía. Las características medioambientales de la zona, cálida y seca por su proximidad al desierto del Sáhara, facilita el descubrimiento de estratos ricos en fósiles. 

Es fácil encontrar en toda la zona talleres o bazares que se dedican a la venta de fósiles, bien en su estado natural, o bien manufacturados convertidos artesanamente en adornos para bisutería, o mesas, lavabos, etc. con piezas pulidas. 


Localización de los afloramientos fosilíferos.

En cuanto a lo que nos interesa en este blog, los ammonites en su estado natural, destacamos los procedentes de Goulmima, muy abundantes y de gran calidad de conservación. Se trata de especies que forman parte de la mayoría de colecciones museísticas y particulares, pues quién no se ha iniciado adquiriendo algún ejemplar en ferias o mercadillos de fósiles. 

Proceden de los montes escarpados situados al norte de Goulmima, concretamente en la zona de Asfla, cuyos estratos pertenecen al Turoniense, Cretácico Superior. Mayoritariamente son moldes internos formados por calcita en color marrón oscuro a negro. Los suelen poner a la venta tras un tratamiento de pulido y limpieza con ácido, con la intención de resaltar su belleza, aunque estos tratamientos normalmente terminan por dañar la calidad de los fósiles. 



Uno de los afloramientos de ammonites del Turoniense

La especie más abundante y a la vez más conocida es  Mammites nodosoides (SCHLÜTER, 1871), aunque también aparecen con facilidad los pertenecientes a las especies Fagesia peroni (PERVINQUIÈRE, 1907) y Choffaticeras segne (SOLGER, 1903); y con menor frecuencia otras especies como Nannovascoceras intermedium (RENZ & ALVAREZ, 1979), Neoptychites cephalotus (COURTILLER, 1860), Neoptychites hottingeri (COLLIGNON, 1967), Romaniceras (Yubariceras) reymenty (COLLIGNON, 1967), Wrightoceras munieri (PERVINQUIERE, 1907), o Pseudoneoptychites obscurus (BARBER, 1957). 

Los ejemplares de este yacimiento suelen tener las líneas de sutura muy marcadas y bien visibles. 

DUBAR fue quien notificó la presencia de ammonites del Turoniense en la zona, en el año 1949, y diez años más tarde (1959) fueron descritos por BASSE & CHOUBERT. Recientemente han aparecido en la zona fósiles de peces y reptiles. 


Descripción de los ammonites más comunes de la zona:


Mammites nodosoides (SCHLÜTER, 1871)

Se trata del ammonite más habitual en este yacimiento, de hecho un 35% de los ejemplares que aparecen, corresponden a esta especie.

Perteneciente a la familia Acanthoceratidae. Son ammonites de apariencia robusta y tamaño mediano, de hasta unos 20 a 25 cms. Moderadamente involutos. Poseen una fila de tubérculos umbilicales y otra de tubérculos ventrolaterales de moderados a muy fuertes, que en ocasiones apuntan hacia adelante. Las costillas apenas se aprecian en su etapa juvenil, tendiendo a desaparecer a medida que llegan a su estado adulto. La sección es entre rectangular y cuadrada. 

Esta especie es típica de cualquier colección desde sus inicios, y fácil de encontrar en ferias y mercadillos de fósiles. 


Mamites nodosoides


Fagesia peroni (PERVINQUIÈRE, 1907)

Perteneciente a la familia Vascoceratidae. Poseen forma cadicona, de subglobosa a globosa, y tubérculos fuertes y romos.  Involutos con ombligo muy profundo. Tienen tubérculos umbilicales que tienden a desaparecer a medida que van creciendo, de los cuales parten dos o tres costillas gruesas y redondeadas, a  veces inapreciables. Tamaño pequeño a mediano, de hasta unos 15 cms.

Fagesia peroni puede presentar diferencias apreciables en cuanto a su forma, variando de más o menos globosa, y dejando ver sus costillas o llegando a ser lisas en ocasiones.

 

Fagesia peroni


Choffaticeras segne (SOLGER, 1903)

Perteneciente a la familia Pseudotissotidae. La forma de la concha es oxycona, muy comprimida y aguda en su parte umbilical. Altamente involuto y con ombligo pequeño. Poseen costillas robustas en su etapa juvenil, que van disminuyendo gradualmente a medida que avanzan en su crecimiento. Presenta tubérculos hacia la zona umbilical. Poseen una quilla muy gruesa. Su tamaño puede oscilar desde los 5 a los 20 cms. 

Choffaticeras segne puede presentar diferencias sustanciales en cuanto a su forma, siendo más o menos comprimida, y con más o menos costillas, que en ocasiones llegan a ser inapreciables.


Choffaticeras segne




lunes, 9 de septiembre de 2024

Las serpientes petrificadas de Santa Hilda


Santa Hilda, o simplemente Hilda de Whitby, fue una figura que tuvo una gran poder influyente en la iglesia cristiana anglosajona durante el siglo VII.

Nació en el año 614 y tenía ascendencia real, pues era sobrina del rey Edwin de Northumbria. A los 33 años, tomó la decisión de unirse a la vida monástica y dedicarse por completo a la religión. Sus inicios en la vida religiosa estuvieron ligados al Cristianismo Celta. Fue nombrada por San Aidan como segunda abadesa de Hartlepool.


Cuadro de Santa Hilda pintado por James Clark


En el año 657, fundó el monasterio de Whitby, lugar que se convirtió en un importante centro de espiritualidad con una gran influencia en la región. Convirtió el monasterio en un lugar de formación, del cual salieron futuros obispos y santos.

Santa Hilda se caracterizaba por su sabiduría, su piedad y las habilidades de liderazgo. En su monasterio profesaban tanto hombres como mujeres, lo cual no estaba muy bien visto en la época.


Ruínas del Monasterio de Whitby


Uno de los hechos más importantes que se le deben a Santa Hilda es el denominado "Sínodo de Whitby", que tuvo lugar en el año 664. Fue el punto de partida para la adopción del Cristianismo Romano en Inglaterra, en lugar del celta.

Santa Hilda murió en el año 680, y poco después de su muerte ya era venerada como santa.

La leyenda de las serpientes petrificadas o "snake stones" de Santa Hilda se originó en Whitby, Inglaterra. Según la leyenda, Santa Hilda, transformó las serpientes en piedra por medio de sus oraciones. Estas serpientes petrificadas eran abundantes en los alrededores de la abadía. Se trataba de piedras enrolladas en espiral, a modo de serpientes, pero sin cabeza. Posteriormente los lugareños les tallaban la cabeza de serpiente para hacer la leyenda más creíble.

Lo cierto es que estas “serpientes petrificadas” son fósiles de ammonites, procedentes del Jurásico Inferior, muy abundantes en la zona.

Quizás el origen de esta leyenda fuera el de justificar y darle una explicación razonable a la cantidad de estos fósiles en la región, de acuerdo con los conocimientos de la época.


Ammonites del género Dactylioceras


Por lo tanto, las “piedras de serpiente” o "snake stones" son fósiles de ammonites que por su forma en espiral, recuerdan a serpientes enrolladas.

Los ammonites más comunes reconocidos como "snake stones" son los pertenecientes a la especie de Hildoceras bifrons, los cuales son muy abundantes en la región de Whitby. Tanto los ammonites pertenecientes al género Hildoceras como los Hildaites, deben su nombre a Santa Hilda y su leyenda.


El género Hildoceras debe su nombre a Santa Hilda


Pero además de los citados, hay otros géneros de ammonites muy comunes en la región de Whitby, que también son considerados como “snake stones”, tales como Dactylioceras y Pleuroceras.


Estos fósiles son fáciles de encontrar en los acantilados y en las playas de la zona.


Un ejemplar de ammonites snake stone

Los fósiles de ammonites con cabeza de serpiente tallada, se siguen vendiendo en la zona como souvenirs, y son fáciles de encontrar algún ejemplar a través de las tiendas online especializadas en ammonites del Jurásico inglés.