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lunes, 9 de septiembre de 2024

Las serpientes petrificadas de Santa Hilda


Santa Hilda, o simplemente Hilda de Whitby, fue una figura que tuvo una gran poder influyente en la iglesia cristiana anglosajona durante el siglo VII.

Nació en el año 614 y tenía ascendencia real, pues era sobrina del rey Edwin de Northumbria. A los 33 años, tomó la decisión de unirse a la vida monástica y dedicarse por completo a la religión. Sus inicios en la vida religiosa estuvieron ligados al Cristianismo Celta. Fue nombrada por San Aidan como segunda abadesa de Hartlepool.


Cuadro de Santa Hilda pintado por James Clark


En el año 657, fundó el monasterio de Whitby, lugar que se convirtió en un importante centro de espiritualidad con una gran influencia en la región. Convirtió el monasterio en un lugar de formación, del cual salieron futuros obispos y santos.

Santa Hilda se caracterizaba por su sabiduría, su piedad y las habilidades de liderazgo. En su monasterio profesaban tanto hombres como mujeres, lo cual no estaba muy bien visto en la época.


Ruínas del Monasterio de Whitby


Uno de los hechos más importantes que se le deben a Santa Hilda es el denominado "Sínodo de Whitby", que tuvo lugar en el año 664. Fue el punto de partida para la adopción del Cristianismo Romano en Inglaterra, en lugar del celta.

Santa Hilda murió en el año 680, y poco después de su muerte ya era venerada como santa.

La leyenda de las serpientes petrificadas o "snake stones" de Santa Hilda se originó en Whitby, Inglaterra. Según la leyenda, Santa Hilda, transformó las serpientes en piedra por medio de sus oraciones. Estas serpientes petrificadas eran abundantes en los alrededores de la abadía. Se trataba de piedras enrolladas en espiral, a modo de serpientes, pero sin cabeza. Posteriormente los lugareños les tallaban la cabeza de serpiente para hacer la leyenda más creíble.

Lo cierto es que estas “serpientes petrificadas” son fósiles de ammonites, procedentes del Jurásico Inferior, muy abundantes en la zona.

Quizás el origen de esta leyenda fuera el de justificar y darle una explicación razonable a la cantidad de estos fósiles en la región, de acuerdo con los conocimientos de la época.


Ammonites del género Dactylioceras


Por lo tanto, las “piedras de serpiente” o "snake stones" son fósiles de ammonites que por su forma en espiral, recuerdan a serpientes enrolladas.

Los ammonites más comunes reconocidos como "snake stones" son los pertenecientes a la especie de Hildoceras bifrons, los cuales son muy abundantes en la región de Whitby. Tanto los ammonites pertenecientes al género Hildoceras como los Hildaites, deben su nombre a Santa Hilda y su leyenda.


El género Hildoceras debe su nombre a Santa Hilda


Pero además de los citados, hay otros géneros de ammonites muy comunes en la región de Whitby, que también son considerados como “snake stones”, tales como Dactylioceras y Pleuroceras.


Estos fósiles son fáciles de encontrar en los acantilados y en las playas de la zona.


Un ejemplar de ammonites snake stone

Los fósiles de ammonites con cabeza de serpiente tallada, se siguen vendiendo en la zona como souvenirs, y son fáciles de encontrar algún ejemplar a través de las tiendas online especializadas en ammonites del Jurásico inglés.

viernes, 22 de septiembre de 2023

Un clavo dorado en el cauce del río Argos.


La Comisión Estratigráfica Internacional ha asignado un "clavo dorado" en el cauce del río Argos, en Caravaca de la Cruz (Murcia), para establecer el limite Hauteriviense-Barremiense a nivel global, lo que se denomina sección estratotipo y punto de límite global. Sirven para indicar la edad de inicio de una unidad cronoestratigráfica. 


Ejemplo de clavo dorado como referencia global


Los clavos dorados se conceden para establecer como referencia en el paso entre dos periodos geológicos o sus divisiones estratigráficas. Quedan definidas a nivel global, y generalmente se configuran en base a los estudios paleontológicos del estrato. En esta ocasión determinan el límite entre el Hauteriviense y el Barremiense. Este límite ha quedado establecido en 125,77 millones de años.

Esta zona ya fue propuesta como referencia del límite Hauteriviense-Barremiense en el estudio llevado a cabo por Miguel Company, José Sandoval, J. M. Tavera, Roque Aguado y L O'Dogherty, publicado en enero del 2005 bajo el título de "La sección del Río Argos (Caravaca, Murcia), referente global para el estudio del límite Hauteriviense-Barremiense (Cretácico Inferior).


La flecha blanca indica el límite Hauteriviense-Barremiense

El río Argós tiene su nacimiento en el término municipal de Caravaca de la Cruz (Murcia), y continua por el de la vecina localidad de Cehegin. Al inicio de su recorrido fluvial, atravesando los términos de ambas localidades.

El tramo Hauteriviense-Barremiense, en sus afloramientos de la cabecera del río Argos, es particularmente muy rico en ammonites, lo que ha facilitado notablemente este estudio. 

La zona donde se ha establecido el límite Hauteriviense-Barremiense está localizada al oeste de Caravaca, en las proximidades de la Hospedería Rural El Molino del Río Argos. 


Paredes donde se encuentra el punto de referencia, frente al Molino del Río Argos

Los sedimentos que afloran están formados por bancos de calizas margosas de color amarillento grisáceo, alternando con bandas de margas grises.

Para establecer los límites entre periodos o pisos geológicos, se utiliza el hallazgo de fósiles guía, los cuales tienen un reducido espacio temporal. La presencia en estos estratos del ammonite Taveraidiscus huggi ha sido la clave para esta determinación. 



Taveraidiscus hugii


Taveraidiscus hugii (OOSTER, 1860), es un ammonite perteneciente a la superfamilia Perisphintaceae y a la familia Holcodiscidae. Su nicho cronológico se sitúa en el Barremiense Inferior, zona Hugii. De concha bastante involuta, presenta una ornamentación formada por costillas muy finas y densas, ligeramente sinuosas, y bifurcadas desde la parte inferior.


Taveraidiscus hugii

De alguna manera sirve para realzar la presencia de la localidad de Caravaca de la Cruz en el mapa geológico mundial.


viernes, 5 de mayo de 2023

Un ammonite nos muestra sus tejidos blandos en tres dimensiones.

Por sus características biológicas, los ammonites mantienen su cuerpo blando recubierto por una concha exterior, motivo por el cual, los conocimientos que tenemos de la anatomía de su cuerpo se basan en los fósiles de sus conchas, formadas por aragonito. Excepcionalmente se ha encontrado algún resto del tejido blando, pero bastante aplastado. Ahora, por primera vez, tenemos una muestra de los músculos de un ammonite en tres dimensiones. 

Se trata de un Sigaloceras inodatum, que vivió hace unos 165 millones de años, en el Calloviense  (Jurásico Medio), y procedente de Fairford, Gloucestershire, U.K. Fue descubierto por un recolector de fósiles llamado Neville Hollingworth, en el año 1998. Desde su descubrimiento ya se conocía la presencia  de tejido blando fosilizado en su interior, en más cantidad de lo que hasta la fecha se había podido encontrar en otros ejemplares, lo que convertía a este fósil en una pieza única.


Sigaloceras inodatum


Se utilizaron varios métodos de reconocimiento, pero siempre sobre su concha externa, pues no se atrevían a partir el ejemplar para estudiar su interior, por el deterioro que esto provocaría en la pieza. 

Inicialmente se tomaron fotos del exterior del ejemplar, que al ser parcialmente translúcido, permitía ver parte del contenido interno, pero sin apenas detalle. Posteriormente se llevó a cabo una tomografía computarizada, estudiando su interior a través de rayos x, pero dicho escaneo no proporcionó la suficiente información, debido al alto contenido de carbonato cálcico en el fósil.

Recientemente, con una tecnología más avanzada, un grupo de investigadores dirigido por  Lesley Cherns, de la Universidad de Cardiff, han realizado un nuevo análisis por medio de exploración de neutrones. Este método les ha permitido obtener información suficiente para poder reproducir digitalmente sus músculos y órganos vitales, pudiendo llevar a cabo una reconstrucción tridimensional a través del ordenador.


La concha retroiluminada nos permite ver parte de la masa muscular fosilizada en su interior.

Entre la información más relevante obtenida de este estudio, podemos destacar que los ammonites se desplazaban utilizando su hiponomo, que es un órgano muscular en forma de embudo, que expulsando el agua, les permitía empujarse hacia atrás. Esto que ya se sospechaba por la comparación con los tejidos blandos de los actuales Nautilus, queda de este modo confirmado y demostrado. Además se ha podido constatar también la presencia de unos músculos dorsales, que les permitía retraerse hacia el interior de la concha (cámara de habitación) para protegerse de peligros externos. 

Probablemente el ammonite sufrió un rápido enterramiento, y la criatura retrajo su cuerpo blando hacia el interior de la concha, quedando sellada por su mandíbula. Seguramente la concha se llenó de sedimentos antes de que su cuerpo blando comenzara a descomponerse. La falta de oxígeno provocó una descomposición lenta e incompleta, permitiendo la fosilización del mismo en las condiciones que nos ha llegado hasta nuestros días.

El fósil de este ejemplar se encuentra depositado en el National Museum de Cardiff, en Gales, donde se exponen interesantes colecciones de arte y ciencias. 


Museo Nacional de Cardiff

jueves, 6 de abril de 2023

El ammonite heteromorfo en forma de clip.


Llamamos ammonites heteromorfos a aquellos cuyo desarrollo de la concha no sigue un plano espiral, o no mantienen contacto entre las vueltas de la misma.

Los ammonites heteromorfos tienen la cualidad de adoptar extrañas formas desenrolladas, a veces muy caprichosas. Desde el desenrollamiento simple de los Scaphites, o los Crioceratites, hasta las formas más caprichosas como los Ancyloceras o los Nostoceras. De ahí el gran interés por sus ejemplares fósiles de extraordinaria y rara belleza. Suelen ser los cefalópodos fósiles que más llaman la atención en colecciones y museos.


Extracción del fósil


Una de estas criaturas es el Diplomoceras máximum, que vivió en los mares de la Antártida, en el Cretácico Superior, hace unos 68 millones de años. Llama la atención su tamaño, de 1,50 metros de largo, y su forma parecida a un clip. Su desarrollo es de forma desenrollada en U, que se repite de modo inverso, con tramos de curva corta de 180 grados, y tramos rectos de gran longitud. Su extraña forma, muy poco aerodinámica, les hizo ser muy mal nadadores, por lo que su hábitat debió ser el fondo marino, lo que le daba cierta ventaja respecto a sus depredadores como los mosasaurios y otros reptiles marinos de gran tamaño. 

Pertenece a la familia Diplomoceratidae, citada por SPATH, 1926. 

Los fósiles del ejemplar de mayor tamaño fueron descubiertos en la isla de Seymour, en la Antártida, entre los años 1994 y 1995, por paleontólogos de la Universidad Purdue, en Indiana, U.S.A. 

El ammonite se encuentra expuesto en el Museum of Earth, en Ithaca, Nueva York.



Diplomoceras máximum expuesto en el museo

  

Según estudios llevados a cabo posteriormente por las biólogas Linda Ivany y Emily Artruc, de la Universidad de Siracuse, en Nueva York, Diplomoceras máximum pudo haber tenido una larga vida, según deducen por el gran número de costillas que refleja en su concha, como consecuencia de su adaptación  al medio hostil en el que vivía, con inviernos oscuros y de difícil obtención de alimento. 

El estudio desarrollado por ambas biólogas, en base  al isótopo de carbono y oxígeno, determinan que se produce una liberación anual de metano en el fondo del mar, lo que deja una señal en la concha, creando un patrón que se repite a lo largo de misma, y que coincide con la aparición de costillas perpendiculares a la longitud de la concha, es decir, que desarrollaría una nueva costilla cada año. Por el número de costillas que presenta el fósil, podemos deducir que podría haber tenido una vida de unos 200 años, algo nada habitual en los cefalópodos, cuya vida en las especies actuales es mucho más corta. 


Recreación del Diplomoceras máximum


Diplomoceras máximum sería otro de los conocidos como ammonites gigantes.



lunes, 13 de marzo de 2023

Los ammonites verdes de Gräfenberg

 Para los seguidores de la Paleontología, y en especial de los cefalópodos fósiles, no les será difícil identificar ejemplares de ammonites procedentes de las canteras de Gräfenberg, en Alemania. 

Ammonites "verdes"


Gräfenberg es, junto a Obendorf, una de las localidades alemanas más conocidas por sus ammonites del Malm (Jurásico Superior). Sus ejemplares se pueden encontrar con facilidad en tiendas especializadas de la zona, así como en algunas de las conocidas plataformas y tiendas de venta online. 


Cantera de Endress, en Gräfenberg


 Gräfenberg es una pequeña localidad que se encuentra a unos 25 kms. al norte de Nürnberg, dentro del estado federal de Baviera. A la afueras, en dirección Este, encontramos la cantera de la firma Wolfgang Endress. Se trata de uno de los yacimientos más conocidos de ammonites del Jurásico Superior, en Alemania. 

Buscadores de fósiles en la cantera de Endress


Los fósiles se encuentran en capas calizas de color verdoso, procedentes del Kimmeridgiense inferior. El color verde-azulado viene dado por la presencia de mineral de glauconita. 

El Kimmeridgiense inferior, conocido en Alemania como Malm gamma, abarca las zonas de platynota, hypselocyclum y divisum. A estos pisos corresponden la variedad de especies de ammonites que se encuentran en sus estratos, algunos de ellos de calidad excepcional.


Ammonites entre los derrubios de la cantera


Recolecta de ammonites


Hay que buscar en los materiales de deshecho de la cantera, previo permiso,  y partir los bloques, en los que podemos encontrar ammonites de hasta 20 cms., siendo los más abundantes los géneros Lithacosphinctes y Orthospinctes, aunque también aparecen de vez en cuando los pertenecientes a los géneros Ataxioceras, Rasenia, Physodoceras ... Además abundan los belemnites (Hybolithes semisulcatus), y más rara vez algún nautiloideo del género Pseudoganides. 







Lithacosphinctes achilles
              

Ataxioceras (Schneidia) cf. elmii

                                                
Un gran conocedor de esta zona es el paleontólogo Andreas E. Richter, quien lo estudia y presenta a través de sus varios manuales paleontológicos editados.      

Andreas E. Richter nació en 1945 en la localidad alemana de Adorf. Es coleccionista de fósiles desde muy joven, centrándose principalmente en los ammonites. A partir de 1979 se dedicó en exclusiva a la recolección de fósiles, centrando su negocio en la programación de viajes y excursiones a los principales yacimientos de Europa, labor que mantuvo activa  hasta el año 2017.  

Es autor de varias guías de Paleontología, entre las que destaca "Manual del coleccionista de fósiles" editada en 1989, y varias pequeñas guías sobre ammonites. 




Podemos conocer más información sobre su colección a través de su página web:

                http://www.richter-fossilien-reisen.de/

Y su revista paleontológica online:

                http://www.leitfossil.de/

              

Orthosphinctes (Ardescia) desmoides




sábado, 4 de marzo de 2023

Parapuzosia; el gigante de los ammonites.

Mucho se ha hablado ya sobre este tema, pero por su interés y la fascinación que provoca en el mundo de la Paleontología, y en especial en el de los cefalópodos, resulta de obligación hacer una mención sobre el mismo, acompañada de datos complementarios sobre el tamaño de los ammonites. 

Hablamos de Parapuzosia seppenradensis. El ammonite más grande hasta ahora conocido, y sobre el que a continuación vamos a comentar.


Parapuzosia seppenradensis, 1,80 mts. de diámetro


Los ammonites son cefalópodos fósiles que habitaron los mares y océanos desde el Devónico hasta su desaparición al final del Cretácico, hace unos 66 millones de años.

Gracias a los fósiles que nos dejaron, hoy en día podemos conocer bastante información sobre los ammonites, aunque ésta nos llegue solo a través de sus conchas fosilizadas. Se conocen sus formas, tamaños, costillas, líneas de sutura, su hábitat, evolución, etc. 

En cuanto al tamaño, los ammonites van desde unos milímetros hasta varios metros de diámetro, si bien lo que podríamos aceptar como tamaño "normal" es de hasta unos 25 cms. más o menos. 

En parte también se vieron afectados por el "gigantismo" que desde el Jurásico Superior, afectó a varios grupos de animales, como los dinosaurios, que en algunos herbívoros, llegaron a alcanzar los 25 metros. 

Respecto a los ammonites, se conocen ejemplares fósiles del género Lytoceras, procedentes del  Tithónico (Jurásico Superior) que alcanzan el medio metro de diámetro, sin contar con la cámara de la habitación. 


Lytoceras sp, del Tithónico, con 45 cms. de diámetro


En el Barremiense (Cretácico Inferior), aparecen ejemplares de ammonites heteromorfos, pertenecientes al género Ancyloceras, de tamaño considerable, hasta cerca de 1 metro. 


Ancyloceras expuesto en el M.U.P.E.

Posteriormente, en el Cretácico, volvemos a encontrar ammonites de considerable tamaño, pertenecientes al género Parapuzosia. De hecho, el mayor ammonite conocido hasta la fecha es el Parapuzosia seppenradensis


Parapuzosia seppenradensis


Tiene un diámetro de 1,8 metros, estando incompleto. Pertenece a la familia Desmoceratidae. Su tamaño real se estima entre los 2,3 y 2,5 metros. Fue encontrado el 22 de febrero de 1895 en una cantera cercana a Seppenrade, al sur de Münster (Alemania). Descrito por LANDOIS en 1895 como Pachydiscus seppenradensis, y posteriormente clasificado como Parapuzosia por NOWAK en 1913. El primer ejemplar encontrado, también en la misma cantera, tenía un diámetro de 136 cms. Vivió al principio del Campaniense, en el Cretácico Superior, hace unos 72 millones de años. 

En la actualidad existen varias réplicas de este ejemplar, repartidas por museos de todo el mundo, si bien el fósil original, se encuentra expuesto en las salas del LWL Museum für Naturkunde (Museo de Historia Natural) de Münster (Alemania).


Tamaño del ammonite respecto a un humano


El nombre de Parapuzosia seppenradensis significa "similar a Puzosia", y la especie viene dada por el nombre de un barrio, Seppenrade, en la ciudad de Lüdinghaiusen, en Rhenania del Norte-Westfalia, en Alemania. 



Probablemente, Parapuzosia seppenradensis, proviene de la evolución de su antecesor Parapuzosia leptophylla, que con un tamaño aproximado de 1 metro de diámetro, también podemos considerarlo como ammonite gigante. 


Parapuzosia leptophylla


Si bien se han descrito varias teorías sobre el desarrollo de este gigantismo, también es cierto que los paleontólogos no han llegado a un acuerdo sobre cuál es la causa principal del mismo, pues tan solo afecta a unos cuántos géneros y no a su totalidad, a su vez que tampoco les supone ninguna ventaja que les hubiera permitido librarse de la extinción. 

Una de las teorías propone que, además de por el cambio climático, algunos ammonites evolucionaron hacia un mayor tamaño con el fin de dificultar el poder ser devorados por los Mosasaurios, sus principales depredadores. Una concha más grande, lo pondría más difícil al Mosasaurio para moderlo y tragarlo, con lo que le daría una tregua al ammonite y le permitiría más tiempo para la reproducción y puesta, facilitando de este modo su supervivencia. 


Mosasaurio devorando un ammonite


sábado, 9 de junio de 2018

El Centro de Interpretación Cabra Jurásica.

La Sierra de Cabra está situada al sur de la provincia de Córdoba y forma parte de la unidad subbética externa de la cordillera bética. El choque de la placa tectónica africana y la ibérica provocó el levantamiento de los sedimentos depositados 200 millones de años atrás en la zona occidental de lo que fue el mar de Tethys. Actualmente dejan al descubierto los estratos jurásicos con una buena muestra de ammonites y otros fósiles.

Fue estudiada a principios del pasado siglo por el catedrático Juan Carandell y visitada por numerosos geólogos, paleontólogos y aficionados a esta entrañable ciencia.

Presentación del evento


El ayuntamiento de Cabra ha abierto al público el 18 de mayo del corriente, el centro de interpretación de las Sierras Subbéticas. Está situado en una de las salas del Centro Municipal Integrado de Cabra.

El objetivo de este centro es el de mostrar el amplio patrimonio geológico y paleontológico con que cuenta el municipio de Cabra.

Parte de la colección

Montado a partir de las donaciones de colecciones particulares, como la del fraile Guillermo Triano, quien consiguió recopilar una amplia colección de ejemplares, y otras tantas donaciones que han conseguido formar un fondo inicial de alrededor de tres mil ejemplares.

Ammonites de la colección


Ammonites de la colección

El Centro de Interpretación Cabra Jurásica muestra fundamentalmente una amplia selección de ammonites, gran parte de ellos pertenecientes al Jurásico Superior.

Detalle de la colección de ammonites

Una representación de ammonites recolectados en la Sierra de Cabra, se puede contemplar en las vitrinas 49 y 50 del Museo Geominero en Madrid.

El día 2 de junio se amplía la colección de fósiles con la donación de cerca de 1.000 ejemplares procedentes de la colección de José Luis Sánchez Peláez. Unos 700 ejemplares de ammonites, de los cuales unos 500 pertenecen al Jurásico y 200 al Cretácico. Unos 100 ammonites de diversa procedencia y edad, y unos 200 ejemplares de fósiles de diversos grupos.

Vista parcial de las vitrinas

De este modo, el Centro de Interpretación Cabra Jurásica se convierte en una referencia del patrimonio geológico  de las Sierras Subbéticas, y una de las mejores muestras de ammonites en España, que probablemente sirva de primera piedra para un futuro Museo de Paleontología. 

Djurjuriceras ponti

El centro puede ser visitado de lunes a viernes, en horario de 08:00 a 14:00 horas. 

miércoles, 26 de junio de 2013

Coroniceras sp de la Costa Jurásica al sur de Inglaterra.

La costa de Dorset, al sur de Inglaterra, es también conocida como la Costa Jurásica. La fauna que nos muestra en los estratos cercanos, es bien conocida por paleontólogos y aficionados. Después de las múltiples visitas que estos terrenos reciben, especialmente con la llegada del buen tiempo, todavía nos siguen dando alguna que otra sorpresa.  Los acantilados que rodean a Lyme componen la formación rocosa conocida como Blue Lías, la cual consiste en la alternancia de capas de caliza y pizarra, con una antigüedad de entre 210 y 195 millones de años.

Acantilados en la costa de Lyme Regis


Nic Reast es un aficionado inglés a la Paleontología, que aprovecha su tiempo libre para visitar las playas de la zona en busca de fósiles, más concretamente en  busca de ammonites jurásicos. Recientemente Nic recolectó un ejemplar de Coroniceras sp de un tamaño extraordinario. Sus casi 40 cms. de diámetro lo pueden convertir en uno de los ejemplares de mayor tamaño encontrados de este género. Tras su descubrimiento en la playa de Lyme Regis, y aún sin preparar, necesitó la ayuda de dos personas para poder transportar el ejemplar hasta su vehículo que se encontraba a unas dos millas de distancia. 

El ejemplar de ammonite en proceso de limpieza


Fue después de más de seis semanas de trabajos de limpieza y con el máximo cuidado por que no se rompiera, cuando Nic se empezó a dar cuenta del valor de su descubrimiento. Se trataba de un gran bloque de piedra que aparentemente no contenía nada, por lo que solía pasar desapercibido, sin embargo, Nic encontró algunos rasgos y huellas que le llevaron a la conclusión de que aquel bloque podía contener una pieza interesante. Una vez preparado el ejemplar, ha sido incorporado a su colección particular, y Nic confía en poder mostrarlo a través de exposiciones locales por la zona o bien en los colegios. 

Nic junto al ammonite una vez preparado


Lyme Regis es una pequeña localidad costera que se encuentra rodeada de acantilados y playas que dejan al descubierto los estratos jurásicos del Lías. Posee un pequeño museo local en el que se muestran fósiles recolectados en los alrededores. Al  contrario de lo que ocurre en España,  es el propio museo de Lyme Regis el que organiza salidas de recolección de fósiles por la playa y acantilados, acompañados por el geólogo Paddy Howe y el  biólogo Chris Andrew. Se trata de visitas guiadas de hasta 15 personas, para buscar fósiles entre las piedras que han sido lavadas por el constante golpeo de las olas. 

Una de las salas del museo de Lyme Regis


Especial mención a la paleontóloga, coleccionista y comerciante de fósiles Mary Anning. Nacida en 1799 en Lyme Regis, a quien dedicaré un post aparte sobre su biografía y sus descubrimientos.      



martes, 28 de mayo de 2013

Colección de ammonites de Luc Ebbo.

No puedo pasar por alto una exposición de ammonites que está presentando el francés Luc Ebbo. 

Luc en proceso de limpieza y preparación de los ejemplares
                            

Luc nació en 1976 en Digne. A los 7 años ya acompañaba a su abuelo, que por entonces era alcalde de la localidad de Backberry, en sus excursiones a la montaña en busca de setas y fósiles. Al sentirse atraído por la belleza de los fósiles, comenzó a formar una de las colecciones de ammonites más extraordinarias del sureste de Francia. 



Formada principalmente por ejemplares del Cretácico francés, especialmente heteromorfos como Crioceratites o Acrioceras, de una calidad excepcional. Procedentes todos ellos de la región de la Provenza, y pertenecientes al Barremiense y al Aptiense.


Tras 20 años de investigación y muchas horas de preparación y clasificación, ahora se muestran al público en una exposición en la "Maison du terroir et du patrimoine" de La Cadière d'Azur. 

Luc muestras los ejemplares como obras de la naturaleza fascinantes y verdaderas esculturas de una belleza extraordinaria. 

Acantholytoceras


Más información sobre su propia colección en su web particular:  

                                            http://ammonites.deroulees.free.fr/