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lunes, 9 de septiembre de 2024

Las serpientes petrificadas de Santa Hilda


Santa Hilda, o simplemente Hilda de Whitby, fue una figura que tuvo una gran poder influyente en la iglesia cristiana anglosajona durante el siglo VII.

Nació en el año 614 y tenía ascendencia real, pues era sobrina del rey Edwin de Northumbria. A los 33 años, tomó la decisión de unirse a la vida monástica y dedicarse por completo a la religión. Sus inicios en la vida religiosa estuvieron ligados al Cristianismo Celta. Fue nombrada por San Aidan como segunda abadesa de Hartlepool.


Cuadro de Santa Hilda pintado por James Clark


En el año 657, fundó el monasterio de Whitby, lugar que se convirtió en un importante centro de espiritualidad con una gran influencia en la región. Convirtió el monasterio en un lugar de formación, del cual salieron futuros obispos y santos.

Santa Hilda se caracterizaba por su sabiduría, su piedad y las habilidades de liderazgo. En su monasterio profesaban tanto hombres como mujeres, lo cual no estaba muy bien visto en la época.


Ruínas del Monasterio de Whitby


Uno de los hechos más importantes que se le deben a Santa Hilda es el denominado "Sínodo de Whitby", que tuvo lugar en el año 664. Fue el punto de partida para la adopción del Cristianismo Romano en Inglaterra, en lugar del celta.

Santa Hilda murió en el año 680, y poco después de su muerte ya era venerada como santa.

La leyenda de las serpientes petrificadas o "snake stones" de Santa Hilda se originó en Whitby, Inglaterra. Según la leyenda, Santa Hilda, transformó las serpientes en piedra por medio de sus oraciones. Estas serpientes petrificadas eran abundantes en los alrededores de la abadía. Se trataba de piedras enrolladas en espiral, a modo de serpientes, pero sin cabeza. Posteriormente los lugareños les tallaban la cabeza de serpiente para hacer la leyenda más creíble.

Lo cierto es que estas “serpientes petrificadas” son fósiles de ammonites, procedentes del Jurásico Inferior, muy abundantes en la zona.

Quizás el origen de esta leyenda fuera el de justificar y darle una explicación razonable a la cantidad de estos fósiles en la región, de acuerdo con los conocimientos de la época.


Ammonites del género Dactylioceras


Por lo tanto, las “piedras de serpiente” o "snake stones" son fósiles de ammonites que por su forma en espiral, recuerdan a serpientes enrolladas.

Los ammonites más comunes reconocidos como "snake stones" son los pertenecientes a la especie de Hildoceras bifrons, los cuales son muy abundantes en la región de Whitby. Tanto los ammonites pertenecientes al género Hildoceras como los Hildaites, deben su nombre a Santa Hilda y su leyenda.


El género Hildoceras debe su nombre a Santa Hilda


Pero además de los citados, hay otros géneros de ammonites muy comunes en la región de Whitby, que también son considerados como “snake stones”, tales como Dactylioceras y Pleuroceras.


Estos fósiles son fáciles de encontrar en los acantilados y en las playas de la zona.


Un ejemplar de ammonites snake stone

Los fósiles de ammonites con cabeza de serpiente tallada, se siguen vendiendo en la zona como souvenirs, y son fáciles de encontrar algún ejemplar a través de las tiendas online especializadas en ammonites del Jurásico inglés.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El Lías de la costa de Yorkshire

La costa de Yorkshire representa una de las zonas más populares del Reino Unido en la búsqueda de fósiles. Se sitúa al este de la isla británica, en su parte media.

Los estratos del Jurásico inferior quedan al descubierto a lo largo de toda la costa, quebrados por los azotes del Mar del Norte durante miles de años. 

Fundamentalmente está formada por pizarras jurásicas, arcillas y piedra caliza. De color gris oscuro a negro. Proceden de los depósitos de materiales en la parte occidental del antiguo Mar de Tethys.

Desde mucho tiempo atrás, esta zona de acantilados ha sido considerada como un paraíso para los buscadores de fósiles. De sus estratos se han extraído innumerables fósiles, desde ammonites hasta vertebrados como reptiles marinos. Los ammonites fundamentalmente, son los que han dado la fama que hoy en día poseen estos yacimientos. Muchos son los museos o las colecciones privadas que cuentan con algún ejemplar procedente de esta zona. 


Grammoceras sp - Toarciense de Whitby


La característica principal de estos yacimientos es que están formados por los restos de material de los acantilados, que a lo largo del tiempo, las mareas han ido erosionando hasta convertirlos en derrubios de cantos rodados. 

El peligro de buscar fósiles en estos acantilados radica en tener que controlar las mareas, pues un descuido producido por nuestro ímpetu en buscar esas piezas deseadas, puede hacer que nos veamos atrapados por la subida de la marea. A este peligro hay que añadir la inestabilidad de caminar sobre cantos rodados, y la posibilidad de resbalar por la humedad y las algas que pudieran tener pegadas. 

Si bien es cierto que no se permite el martilleo desmesurado en los estratos, también lo es que, como los paleontólogos no pueden abarcar para su estudio toda la costa fosilífera, permiten que los aficionados puedan buscar entre los derrubios, donde en ocasiones pueden aparecer piezas relevantes. En este sentido la legislación británica respecto al patrimonio paleontológico es mucho más permisiva que en otros lugares, lo que facilita los descubrimientos constantes y las contínuas publicaciones de novedades en el mundo de la Paleontología. 

Acantilados en la costa de Yorkshire

     
Sus principales yacimientos son: 

- Port Mulgrave. Una de las mejores localidades para la recolección de ammonites. 

- Whitby. Es quizás la localidad más popular, ofrece una rica fauna de ammonites, y ha dado muy buenos ejemplares de reptiles marinos. 

- Kettleness. La localidad más productiva en restos de reptiles marinos. 

- Saltwick Bay. Los nódulos con ammonites son fáciles de encontrar a lo largo de su costa, y relativamente fáciles de abrir y preparar sus piezas. 

- Staithes. Es una localidad popular donde es fácil encontrar nódulos con ammonites. 

- Speeton. Es una excelente localidad para la recolección de ammonites, belemnites, peces, crustáceos y conchas de bivalvos. 

A excepción de la localidad de Speeton, de origen cretácico, el resto de localidades están formadas por estratos del Lías, fundamentalmente el Toarciense, y en menor medida por el Pliensbachiense y el Sinemuriense. 

Los ammonites más abundantes suelen ser de los géneros Dactylioceras, Peronoceras e Hildoceras:

       - Catacoleoceras raquiniacum
       - Dactylioceras semicelatum
       - Dactylioceras tenuicostatum
       - Dactylioceras commune
       - Dactylioceras sp
       - Eleganticeras elegantulum
       - Grammoceras thouarsense
       - Grammoceras sp  
       - Hildoceras bifrons
       - Hildoceras sublevisoni
       - Peronoceras bifulatum
       - Peronoceras turriculatum
       - Porpoceras vortex
       - Pseudolioceras lythense
       - Zugodactylioceras sp      


Dactylioceras commune - Toarciense de Whitby


Hildoceras sublevisoni - Toarciense de Whitby


Mención especial merece el Museo de Whitby, que posee una de las mayores colecciones de reptiles marinos del Jurásico Inferior. Gestionado por la Whitby Literary and Philosophical Society desde el año 1823, tras varios emplazamientos y ampliaciones, se halla hoy en día situado en el Pannett Park. En el año 1825 la sociedad adquiere el primer reptil fósil para el museo, un Teleosaurus chapmani, de caracterísitcas similares al cocodrilo. A partir de aquí,  el museo comenzará a llenar sus paredes de plesiosaurios e ictiosaurios. Su colección también cuenta con numerosas y excepcionales piezas de ammonites y belemnites. 

Vista de una de las salas del Museo de Whitby



Vitrinas con  ammonites recolectados en la zona de Yorkshire


En la Edad Media se les tallaba una cabeza de serpiente a ciertos ammonites, principalmente de los géneros Dactylioceras e Hildoceras, porque se creía que los fósiles que encontraban al pie del acantilado eran serpientes petrificadas por la abadesa Santa Hilda. El nombre de esta abadesa dio pie a la nomenclatura de algunos de los ammonites que allí se recogían, como Hildoceras o Hildaítes. Las "snake-stones" se han comercializado desde la antigüedad como amuletos, y aún hoy en día se siguen vendiendo como souvenirs de la zona. 

Snake-stone tallado sobre un Dactylioceras



Muchísimo más se puede hablar sobre estos yacimientos, tanto por sus vertebrados marinos como por su ammonites, pero es mi intención tan solo dar a conocerlos a través de este breve resumen.